NINFÓMANO

octubre 17, 2019

 

NINFÓMANO

 

Ninfómano pendiente del balanceo sicalíptico de la musa más ardiente de mi pansexual tríptico.

Utopía y realidad, marcando los frutos tiernos de tu edad, ¡Ay, gatita con botas, que mis anhelos alborotas, en la noche de los cien pezones erectos y brillantes del cielo aterciopelado perlado de diamantes!

Y mis serendipias más impensables giran mi vista cual mirón de minifaldas en lolitas…

¡Sí, ninfómano que ronronea amor a las gatitas con botas del sexo más devotas, sobre los nimbos de salivas de chicle rosas, tanteando tu torso al tacto limítrofe de lo pecaminoso, impacto santo de los cuerpos voluptuosos, que embelesan cuales miles de mariposas, el iris sofocado de mis ojos!

 

Eduardo Ramírez Moyano

 

 

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ELOGIO AL SOL

agosto 13, 2019

 

ELOGIO AL SOL

 

He vencido a otra noche en este delirio de aguantar despierto, vertiendo de ensueños un derroche que de día se dicen cuerdos…
Por ver amanecer, paladeo ya mi templado café, de las manos vírgenes de las hijas del Sol, y aderezado por las bacantes hijas de Bromio.
Necesito incienso, ¡Dios!, de los páramos de donde canta el ruiseñor, aceite de paz para mi calma, cortinas de humo entre siluetas de jóvenes esbeltas, cánticos de sirenas, tules malva, rojizos, amarillos y plata, terciopelo son los bucles de tus cabellos en gracia, por los ríos dorados de la mañana; olisqueo el incienso que ya están prendiendo las hadas, del Mediterráneo son todas sus madrugadas, y mallorquí el pétalo de alhelí que mi humor arranca el trinar de los primeros pajarillos…
Es Agosto y seduce tanto el brillo… Destella el oro cuando lo miro, entre fragancias de sudor femenino y olor a calor matutino.
¡Ay! Es Agosto y seduce tanto de las aves el trino…
Vivos los colores de los mil pajarillos, en armonía de trazados rizos, brilloso es el mirar de mis ojos niños, cuando el palmeral canta a la mar de reojo guiños y el Verano nudista es un precioso cuadro expresionista, que expone el fluir de la vida en el grácil volar de una bella golondrina.

 

Eduardo Ramírez Moyano

 

 

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CAPÍTULO ON LINE: AJEDREZ EN ROJO

agosto 12, 2019

 

AJEDREZ EN ROJO

 

Lucy Lee al otro lado me espera para llevar a cabo a Krauss el engaño. Sólo quedan 10 minutos para que sus poderes queden aplacados, mientras los tres suspirábamos vaho en la noche de ébano.
– ¡A ese sucio perro lo quiero ver sangrando! -le gritaba a Axón, que me mostraba el intermitente de atención desde el neón fucsia de su corazón de robot.
Lucy lanzó una bocanada de cloromenta a la ventisca, que empezaba a levantarse bajo un firmamento romántico y apocalíptico a un tiempo, y mientras recombinaba el iris de sus ojos, de violáceos a rojos, me espetó:
– Hace dos años estuve a punto de matarlo, pero el muy astuto, se escurrió de mis manos como un invisible bulto… ¡Charly, anda con cuidado con ese tío tan experimentado!
Con las córneas abiertas, todo es posible tras esas puertas…
Lucy marcó su mejor postura de lucha, en los combates marciales ducha. Y aquellos glúteos prietos que me prometían vencer, conquistaron mi clave de poder… Axón ladraba amor y la Luna auguraba una noche dura.
Sonó un electro-vibrador y cruzó una nube azul procedente del sur. Esperábamos un desenlace cuanto antes.
El cielo se tiñó de negro y nuestras pupilas se volvieron rojo cobrizas; en ese instante, se dobló la luz y entramos en el laberinto de Krauss…
– El tiempo se ha doblado, ¡luz de la oscuridad!, ¿hacia dónde vamos?, nena, dímelo tú, que crees más que yo en la Humanidad…
– Krauss se ha encerrado tras esmeralda el portal, todavía le queda mi signo por descifrar -me susurraba Lucy desde las sombras de detrás.
Y, en ese momento, entramos en Virtual…

 

 

Eduardo Ramírez Moyano

 

 

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EL DESIGUALUELO

julio 23, 2019

 

EL DESIGUALUELO

 

Cuando el gobierno anda metido, los experimentos son muy complejos.
A través del plasma de la superficie, el controlador observa las reacciones humanas del estudio con ojos de superdotado. Come una enorme hamburguesa mientras transcurre el experimento. Porque en eso consiste su labor: observar la interacción entre Pedro el calvo (también llamado caballero de la fatalidad por el respeto que imponía la brutalidad de sus crímenes), Sonia “la dulce Zemanova” (experta en actos de BDSM bajo los efectos del MDMA), el matemático de la curva 10 y el viudo del pelo atormentado.
– ¡Sociópata número 3! ¡A la sala catorce! Hoy no es tu luna… -dice el robot guardián.
Y, a continuación, habitáculo por habitáculo hace lo mismo:
-¡Número 7! Puedes acomodarte en la sala 14 con tus compañeros.
– ¡Número 10! Ya has oído…
– Caballero de la fatalidad, puedes pasar…
– Ya están todos, jefe, tiene vía libre –Saludando a través de la cámara con un guiño a su glotón compañero humano, que, con los dedos medio sucios por la salsa de la hamburguesa, golpea con desgana las teclas para proceder al archivo oficial de los datos.
Los cuatro sociópatas entran y se sientan alrededor de una proyección holográfica en absoluto silencio. -¡Adelante, que sea lo que dios quiera! -piensa el jefe. Y da comienzo el estudio sobre empatía Dansio 4.
– Unami -dice Pedro con voz seca- Es uno de los cinco sabores básicos -hace una pausa y sigue- junto al amargo, ácido, dulce y salado. Es una palabra de origen japonés utilizada para expresar un sabor entre salado y el glutamato monosódico. El sabor fue descubierto por el profesor Kikunae Ikeda a comienzos del siglo XX.
Espera a que termine de hablar y agrega en bajo Zemanova: Necesitaba esa expresión para mi libro…
Callan todos y se miran. En ese instante, el viudo alza las cejas y comienza a canturrear lo que parece una extraña opereta de invención propia.
– ¡El barítono insectívoro! ¡El barítono insectívoro! Y, adaptando la fría mirada de aquellas pupilas tenebrosas al infinito, continúa aterrador y grotesco:
Cucarachas cobrizas danzando en la estratosfera… ¡cucarachitas!
Ratitas violáceas escurriéndose entre los dedos de los pies… ¡van dos y van tres!
El destello azul verdoso de una cópula de larvas en cuclillas, ¡sin doctrina!
Y trece pétalos de alguna flor desconocida… ¿No me digas? ¿Más allá de las letrinas?
¡Sí, exacto! A la opereta del barítono insectívoro Allí nos dirigimos todas sus amigas…
¿Y eso, chicas?
Porque Dicen que hay allí exóticas cucarachillas vivas…
Violáceas cucarachitas vivas que corren por las esquinas.
Sublimando desde el submundo la voz de las alcantarillas

Queda la sala en silencio. Nadie ríe. Pero un pinchazo en la sien obliga a hacerlo.

-Soy poeta… -dice el viudo, con el pelo más atormentado que nunca.
En ese momento comienza Zemanova a sonreír y lo hacen falsamente todos. Ríen mirándose las pupilas con miedo. La esfera del holograma se torna en ese instante de color verde y el matemático comienza a escribir números en su libreta.
Permanecen dos minutos callados los cuatro.
De repente, el caballero de la fatalidad ríe con gesto de orgullo y añade: Desigualuelo.
Todos entienden que hay uno distinto, uno que no es sociópata.
Si los tres sociópatas supiesen cual de ellos no lo es, éste estaría muerto en el acto. Pero el matemático de la curva 10 era un profesional. Había entrenado para eso prácticamente toda su vida, incluso había quien decía que lo llevaba en los genes. Además, su currículum como integrante de grupos cerrados Dansio era intachable. Estaba vivo después de dos años trabajando para los experimentos más difíciles de la empresa. Y eso no es decir poco.
– ¿Quién sabrá más de la luna los lunáticos o los astrólogos? –lanza al aire el caballero de la fatalidad desconcertando verdaderamente al grupo.
La pregunta es muy comprometida aunque no lo parezca. Ya que Zemanova había dejado caer un piscis por lo bajo mientras se sentaba.
En ese momento el viudo empieza a tararear, poco a poco a cantar, y otra vez:
– ¡Cucarachas cobrizas danzando levemente en la estratosfera! ¡Cucarachitas!
Como si se sintiese más orgulloso que los creadores del google, hace una reverencia y se sienta sonriendo.
El matemático intuye que algo no va bien. Piensa: Si el viudo atormentado deja de reír y dice piscis estoy muerto porque los tres serían piscis en la estrategia v2 iniciada por el caballero de la fatalidad. Y sigue pensando aceleradamente: Por otro lado, tengo que decir un signo antes que él… ¡Joder, por favor! -suplica a su larga experiencia en salvar la vida.
Sin dejar de reírse falsamente con los cánticos del viudo clavándose en su cerebro, deja caer un piscis con seguridad. En ese momento, el viudo se queda mudo y le mira fijamente a los ojos con mirada de asesino.
– ¡Ja, ja! ¡Acuario! ¡Acuario! –le reza lentamente el viudo señalando a la Luna. Y, en ese instante, Zemanova se provoca un vómito del que extrae un pequeño bulto no más grande que un paquete de tabaco y lo pulsa velozmente, mientras el láser atraviesa el cuello del matemático, saltando su cabeza sobre el holograma y quedando los tres sociópatas salpicados de sangre fresca como en una de sus antiguas orgías.

 

(Cuando concebí la idea del relato, el vocablo desigualuelo todavía constaba en la RAE, como sinónimo de desigual)

 

Eduardo Ramírez Moyano

 

 

FOTO: Internet

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CAPÍTULO ON LINE: FUMATA VERDE ENTRE LASERS FOSFORESCENTES

julio 2, 2019

 

FUMATA VERDE ENTRE LASERS FOSFORESCENTES

 

Primer duermevela… Segundo atentado fallido contra la aeronave Papal en lo que llevamos de semana, reza del edificio de congresos en el lateral, un potente y brillante holograma. “Fumata verde”, entre lasers fosforescentes, grita la muchedumbre acomplejada, abarrotada contra las rejas que rodean la Colmena, esta tarde lúgubre como de tormenta.
Tercera presidenta electa en lo que llevamos de mes en la Cúpula del Bien, en PuertoVenus, gobernando el planeta… Cuarto pacto que ve la luz entre NeoTokio Luna y el Papa Azul… Quinta jarra de pentanol desde que se ha esfumado el Sol… La camarera de esta cafetería me provoca mi sexta erección… Séptimo arte en un viejo plasma, antiquísima calidad 4K, varios viejecitos… Octava canción… Novena diadema de estrellas luce ahora en el horizonte amarillento que se muere taciturno y lento, ante el ojo tuerto de la mesa de al lado el ciborg compañero… Décimo ladrido de Axón… Undécimo cigarrillo de cloromenta en mi boca, cuando un desconocido me toca: ¿Tienes hora?
– Sí, las doce -contesto entonces.
Y la noche se expande como un fractal borracho de vino que quisiera bailar un vals con mariposas de cuento y surtidores de rosas a su encuentro.

 

Eduardo Ramírez Moyano

 

 

CUADRO: Segundo atentado fallido contra el Papa Azul en lo que va de semana…

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DURANTE MILENIOS

junio 27, 2019

 

DURANTE MILENIOS

 

Necesito respirarte, expresarte mi verter en tus agujeros, hija del arte, y besar todo tu cuerpo al hacerlo. Bandera de mi causa, alimento que en mí la voracidad desata, cuando sin ningún pudor me muestras los bordes sicalípticos de tu regata… ¡Oh, Sasha, con nosotros la noche no descansa!
Mátame de sexo, detengamos el tiempo y mantenme crionizado dentro de tu cuerpo. Mi diosa golosa, ¡Hagámoslo durante Milenios! ¡Ay, Sasha, hermosura, la niña de mis ricuras, adoración de tu trasero las curvas, por favor, mi corazón, no pares a estas alturas, que nace y renace la fuente de mis curas, el manantial sagrado purificador de mi espíritu renovado, pétalos de Verano tiñen la acera mojada por la que meneas tus caderas en la cálida noche escarlata! ¡Ay, Diosa Sasha, eres la droga que más me engancha, Dios Santo, tu sonrisa, mi encanto…! Me enamoro de tus dientes níveos y tu piel de oro, sonrisa franca y claros ojos, mirada de gata, eres felina, mi tesoro. Y ya no puedo seguir porque mi letra emborrono…

 

 

Eduardo Ramírez Moyano

 

 

 

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LAS MANZANAS ESPEDRIEGAS, LOS SENOS DE LAS DIOSAS GRIEGAS

junio 20, 2019

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LAS MANZANAS ESPEDRIEGAS, LOS SENOS DE LAS DIOSAS GRIEGAS

 

Cuenta la leyenda que, a principios del siglo XX, hubo una tormenta atroz y las aguas del río Turia, en su afluente Ebrón, se desbordaron a su paso por el Rincón de Ademuz, allí depositaron unas semillas un tanto especiales. De ellas, nacieron unos árboles de los que brotaron unas frutas que, un siglo después, significan uno de los tesoros más preciados de esta comarca: las manzanas esperiegas o espedriegas.
Hasta aquí la leyenda, pero la realidad es mucho más mágica y sobrenatural…
Tres años después de la riada, justo cuando estaban a punto para recogerse, a principios de Noviembre, sobrevino una calamidad de tormenta peor que la que tuvieron que padecer años atrás; se pensó que se perdería todo, tal fue el impacto, pues todo quedó anegado, los campos más ricos como los más pobres, todos inservibles, las cosechas perdidas, los frutos moribundos entre el fango, la desesperación de las familias y las plegarias no escuchadas… La noche fue terrible para todo el Rincón de Ademuz, que sufría impotente unas inclemencias de tanta magnitud, que le harían perder de seguro todas las huertas de fruto.
-¡Esta malnacida lluvia parece no tener fin! ¡Los campos del José están inundaos!
-¡Se están tronchando los chopos en la orilla del río!
Belcebú bailaba a sus anchas, destruyendo a su paso lo que tanto esfuerzo les había costado a los campesinos plantar, sembrar y cultivar.
– ¡Madre! ¿Y los manzanos? -decía Lucio.
-¡Con este demonio de lluvia ya están tos perdíos!
-¿Quizá se salve algo?- contestaba Carlos, el hermano mayor, optimista.
Pero, durante la noche apenas si se veía algo que los sobrecogedores relámpagos y algún rayo lejano.
A la mañana siguiente, cuando hubo amainado el caos y empezaba a sobresalir el Sol, las gentes, desconsoladas, veían sus tierras desoladas y todo el trabajo de un año tirado por los suelos… Entonces, la voz entusiasmada del anciano Eusebio grito:
– ¡Esperiegas, los senos de las diosas!
Y todos corrieron hasta donde se hallaba éste…
Desde allí, el espectáculo no podía ser más idílico, detrás de un precioso ArcoIris que otorgaba la intensidad propia de lo sobrenatural a la imagen, podían contemplarse todos los campos de manzanas esperiegas intactos, brillando magníficamente doradas, destellando sus puntitos rubí, como una escena divina, dejando asombrados y boquiabiertos a todos. Parecería que, en forma de un halo mágico, las Hespérides (similitud que posiblemente de nombre a esperiega) de la mitología griega, durante la tormenta, las hubieran estado custodiando. Y ahora, milagrosamente, resplandecían complacientes con toda su luz de fruta del Edén que porta el secreto y el enigma de la vida.

 

Eduardo Ramírez Moyano

 

 

YO FUI

junio 17, 2019

 

YO FUI

 

El cielo violáceo de las cien nubes al que subes cada atardecer a la hora del sagrado café, las golondrinas volando sédeas por las vidas, el humo del incensario que hoy trae volutas de leche convulsa de un nuevo Mediterráneo, y una canción de jazz como corolario…
El mar entero, embravecido, echa espumarajos y abre sus tentáculos a aquellos malvenidos. La Luna está muerta, un relámpago que ilumina la tormenta, son las únicas arterias fosforescentes de la noche de tempestad violeta.
Falta poco, quizá tres, dos minutos… Para que atraviese el foco mi Unimente, ¡ya lo noto! ¡Dios!… Mis pupilas verticales me permiten ver más allá… Oigo kilómetros de rocío mientras vuelo, salto y corro desde mi condición de felino. La tormenta eléctrica me ha dado fuerza, vigor y naturaleza.
Respiro la lluvia, escudriñando todos los tonos que el firmamento arroja, ningún tocar mi piel desnuda me roba, y ni los espectros negros de las nubes me sofocan, es la libertad plena en plena natura, ¡tormenta eléctrica, que me inyectas poesía pura!
Sé que pronto volveré al estado normal y mi alma quedará aterida y desnuda, sobre un charco embarrada, pero podré decir a la vuelta que yo fui una pantera violeta.

 

Eduardo Ramírez Moyano

 

 

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EL ROMANÍ

junio 7, 2019

 

EL ROMANÍ

 

No era más que uno de esos clubes nocturnos en los que, previo pago, unas mujeres semidesnudas te enseñan a entrar en la dimensión de los hombres, pero éste tenía éxito. Mucho éxito. Incluso me atrevería a decir que tenía un éxito excesivo, un éxito enfermizo. Una llamada delirante que movía colas kilométricas de vehículos. Un contraste de vida que el peor de los sociólogos habría etiquetado de éxodo acudía cada noche hasta sus puertas. La vida misma en proceso cíclico de regeneración psicológica. Una ventana en la que podía verse renovada la vieja cara de un perro octogenario, el filamento de una película surrealista que acababa en sonrisa de satisfacción. Esa situación se repetía noche tras noche, velos tras velos, carne tras carne en el interior de la Sala de Congresos de las prosticultas del Romaní. ¡Qué sandez!, pagar por culturizarse, pero todos repetían. Los más tímidos a través de Internet. Estos eran los peores, solían bloquear el servicio durante varios minutos cada jornada, y todo por una rápida masturbación de 900 páginas. Pero, sin lugar a dudas, los peores clientes para la red y su ágil funcionamiento eran profesores de metafísica, hombrecillos delgados y encorvados que pagaban cantidades astronómicas de euros con la finalidad de ampliar sus conocimientos argumentales de lógica sobre la no existencia de dios en un 10 % ; a menudo, tan escuálidos personajes, enjutos e impotentes ante la amplia gama de teoría que la ciencia del saber les permitía absorber, acababan suicidándose antes de cerrar la conexión, para aumentar el dolor de cabeza de sus prostiaseguradores y hacer más patente la ya de por sí elevada tasa de irritabilidad entre los grandes accionistas de empresas asociadas – “El Saber no ocupa lugar, pero sí tiempo” y “Sólo sé que no sé nada, pero no sé que puedo saberlo todo” eran los eslóganes de dos de las más importantes y competitivas -.
Con todo, la red de prosticulturización funcionaba a una velocidad asombrosa y el servicio de atención al público era considerado de una reputación cuanto menos intachable. Sólo en horas punta de la noche surgían algunos problemas de retención con libros de moda, best-sellers y el siempre presente mercado negro de la traducción, si bien el tráfico clandestino de traducciones de Bíblia, aunque molestia, no alcanzaba todavía el rango de quebradero de cabeza para los directivos del Centro Prosticultural del Romaní.
Mi primera masturbación cultural fue con el Quijote. Cuando recuerdo la experiencia, lo hago con el título de inolvidable. En un espacio de 20 minutos me había leído dos veces la obra entera de Cervantes, una densa calma humedecía mi entrepierna y un sudor satisfactorio, perfilado de triunfo, dibujaba con exactitud la línea curva de mi nariz. La sensación había sido indescriptiblemente preciosa: mezclas de sexo y cultura, fusiones de blancos y negros… orgasmos de Dulcinea a 600 Terahercios.

 

El Búho Emoticon

 

 

Eduardo Ramírez Moyano

 

 

 

 

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NALGAS VIVAS

mayo 23, 2019

 

NALGAS VIVAS

 

Pequeña ninfa en camiseta y vaqueros, tatuajes y chupa de cuero, cremalleras de los deseos, marcando turgentes senos, voluptuosa en carnes, faz hecha en algún cielo, ojos por brillantes, que han hecho pedazos a más de mil amantes, y a millones de paganos han vuelto conversos.
Ardilla que brilla en mi arboleda, sabes que no soy de piedra, en mi buhardilla, nena risueña.
Mi pluma vuela caricias sobre tus senos libres al viento, lengüetazos dan mis pupilas a tus nalgas vivas, mientras una dorada serpiente dorada por tu cuerpo avanza, ojos verdosos de caracolas danzas, pierdes la noción de Abril cuando entro en ti, mi niña descalza, no te pongas las bragas, que sin sostén a tu figura más magnitud mis versos alcanzan.
Tatuadas en mi alma las aureolas de tus rojos pezones de corazones formas, ¡que son tus movimientos lentos los que me mantienen vivo!, entre tacones de aguja, cabello largo y mi destino…

 

Eduardo Ramírez Moyano

 

 

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